Láser, el gran engaño y otros delitos cibernéticos

Laser engaño

LASER, EL GRAN ENGAÑO.

¿Te has levantado un sábado en la mañana al rededor de las 8:30 am y has encendido el televisor? Si las respuesta es Si, con seguridad has cambiado el canal varias veces ya que te has encontrado las promociones de los cientos de milagros que se alcanzan con las fajas para reducir peso mientras ves televisión; o también te has encontrado la exclusiva prenda «levanta-cola» con resultados absolutamente naturales al instante.

¿Qué tienen en común estos anuncios comerciales? Prometen reemplazar lo conocido por lo mágico y milagroso, sin esfuerzo aparente, más allá del esfuerzo que representó para usted reunir el dinero para comprar la fantástica prenda.

Desde hace algunos años la Televisión por suscripción nos inunda con estas ofertas y, desde hace menos tiempo el Internet y las Aplicaciones para su teléfono móvil, nos promocionan todo tipo de tratamientos y «especialistas» en  procedimientos «nuevos» que no son otra cosa que engaños que aprovechan la baja escolaridad de nuestra población y la ausencia de criterio y sentido común más allá de la información que obtienen de los programas especializados en chismes de la mal llamada «Farsándula» y la única fuente de información científica de una abrumadora mayoría del público es Facebook mientras que otros que se consideran mejor informados tienen su sitio de consulta favorito en Wikipedia. Fruto de estas recomendaciones «especializadas» han surgido nuevas especialidades médicas que antes no existían (y en muchos casos que no existen como especialidades médicas legalmente registradas en las instituciones encargadas para tal efecto).

Especialidades tales como Medicina Estética, Esteticistas, Especialistas en Láser, Cirujano Estético, no existen actualmente registradas ante los Colegios Rectores de Medicina. De la misma forma, encontramos instituciones ficticias que algunos «profesionales» se han inventado para exhibir títulos otorgados por tal o tal comisión, asociación, escuela o universidad y cuando uno revisa tales acreditaciones, estas resultan ficticias.

Otro engaño son los Títulos honoríficos que inundan nuestro correo electrónico que Felicita y premia a aquellos profesionales que han sido reconocidos por sus logros en pro de una Excelencia en Servicios de Salud, algo que no es más que un SPAM que promueve viajes al exterior patrocinados por Instituciones «sin ánimo de lucro» de la misma forma como se promueve la venta ilegal de medicamentos y drogas bajo nombres curiosos como Cannabis medicinal. Y de esta, su forma mas peligrosa el Nigeriana Scam (Estafa nigeriana) mediante la cual han secuestrado personas que son fácilmente engañadas persiguiendo al Dios Dólar.

Al menos una vez al mes hemos estado recibiendo alguna persona que ha sido sometida a supuestos tratamientos «Láser» con resultados catastróficos e irreparables. En todos estos casos hay varios puntos en común: pacientes que creen en soluciones mágicas, personas inescrupulosas que realizan procedimientos rentables de forma irresponsable, falta de criterio por parte de las pacientes y ausencia de criterio médico por quien realiza el tratamiento. Pero, no todos los casos tienen resultados malos, algunos tienen muy buenos resultados pero cuando uno indaga un poco mas encuentra el engaño: las pacientes relatan que le realizaron una cirugía Láser y no se encuentra evidencia de la misma, por la misma razón no hay efectos adversos, no hay complicaciones, no hay lesiones… pero las pacientes alardean de que se realizaron una cirugía Láser.

Los procedimientos estéticos son una DECISION y una ELECCION de cada paciente, en ningún caso son una necesidad, no se ha descrito ningún caso estético que sea necesario para vivir y, aquel que diga que se realiza algo para recuperar la auto-estima debe considerar muy bien si está en lo correcto pues creo que la auto-estima no se encuentra en lo estético pues la mayoría, tal vez un 90% de la gente común no reúne la calificación de belleza que es calificada por el mismo 90% de la población. En otras palabras, es la gente fea la que califica a la gente fea. Esto no puede definir nuestro concepto de autoestima.

La próxima vez que usted vaya a consultar por un procedimiento estético hágase las siguientes preguntas:

1. ¿A quien voy a consultar es una persona calificada y certificada?

2. ¿La profesión que exhibe el supuesto profesional en realidad existe y está certificado?

3. ¿Las condiciones de las instalaciones son adecuadas para mi? ¿Utilizan instrumental esterilizado y desechable?

4. ¿El procedimiento que me voy a realizar es en realidad lo que está anunciado o es solo un nombre llamativo?

5. ¿Tengo buenas recomendaciones de este profesional?

6. ¿El profesional o el procedimiento lo vi en un anuncio comercial?

7. Escuché malos comentarios de este doctor pero lo recomendaron en un programa de televisión.

Hay demasiada información disponible en Internet, siempre es bueno tener criterio para darse cuenta si lo que estamos viendo es real o no, es responsable o no. PIENSE UN POQUITO.

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